PAPÁ AL RESCATE. CAPÍTULO 31. Un rostro conocido
Podía temblar, eso probablemente fuera mucho más fácil que tratar de procesar aquellas palabras. Sin embargo aquel calor que la recorría cuando Matthew Vanderwood estaba cerca de ella, era demasiado difícil de controlar.
—Matt… —murmuró tratando de alejarse, pero las manos del hombre se cerraron sobre el borde de la encimera a cada lado de ella, aprisionándola.
—Sé lo que escuchaste. Y fue una estupidez de mi amigo —sentenció él levantándole la barbilla para que lo mirara a los ojos—. Tú sabes