PAPÁ AL RESCATE. CAPITULO 67. Una espinita atorada
Era el mejor abrazo del mundo, uno de esos tan fuertes que Heilyn sentía las lágrimas al borde de los ojos y no le molestó dejarlas salir aunque estuvieran delante de la gente.
¡Sin apelación!
¡El juez la había reconocido como la madre de Sian sin apelación! La adopción se consideraba buena y ya nadie, nadie podría amenazarlos de nuevo con quitarles a su hijo.
—¡No lo puedo creer! —sollozó estrechando a Matt, que la envolvió en un abrazo apretado y sincero—. No puedo creer que esto haya termina