CAPÍTULO 68. Un milagro
Nate no quería provocarle a su padre ningún dolor, pero no podía ocultarle el hecho de que Blair estaba debatiéndose entre la vida y la muerte.
Los gemelos y el señor Rufus no tardaron en subirse a un avión después de que Matt los llamara, así que muy pronto estaban en aquel hospital, conociendo al pequeño Brasen y apoyando a Nate tanto como era posible.
—Tiene que haber algo que podamos hacer, Nate… —murmuró su padre con el corazón deshecho—. Mis nietos se merecen tener a su madre con ellos y