CAPÍTULO 20. Dos opciones
—¡Tienen diez segundos cada uno! —rugió Rufus, cerrando la puerta de aquel despacho con fuerza y mirando a sus dos hijos mayores—. ¡Es lo único que tienen antes de que los golpes que se dieron esta tarde frente a todo el mundo se los devuelva yo cuadriplicados! ¿Qué demonios fue lo que pasó para que ustedes se cayeran a golpes delante de la gente?
Matthew y Nate se miraron de reojo con los dientes apretados. Ninguno estaba dispuesto a abrir la boca, porque los dos sabían muy bien que en el punt