CAPÍTULO 12. Un espectáculo memorable
—Vamos, ya, ¡ya! ¡Les prepararé una linda habitación en la casa! —exclamó Adaline empujando a Nate y a Blair lejos de allí.
—Pero mujer, espera, acabo de preguntar...
—¡Rufus por Dios, los muchachos acaban de llegar! ¿No puedes dejar tus interrogatorios para otro momento? Solo... ¡disfruta de la niña y ya!
Y como el patriarca de la familia realmente estaba muy emocionado con su nieta, no fue para nada difícil distraerlo para que dejara en paz a Nate.
—¿Sabes qué, hijo? Sé que tu padre es un dic