EL PUNTO DE VISTA DE LUCA
Entré en el centro de Viento del Ocaso y no me escondí. El complejo me rodeaba con las calles familiares que recorría de niño, campos de entrenamiento donde aprendí a luchar, cabañas donde las familias cenaban, contaban historias y fingían que todo era normal. Conocía cada rincón, cada sombra, cada escondite.
Esta noche, caminé al descubierto.
Los guardias me vieron de inmediato; sus gritos resonaban en las paredes. Los pies golpeaban la tierra compactada, las armas br