C38: Esto no está funcionando.
El negocio era ahora un desastre. El suelo estaba cubierto de vidrios rotos, madera astillada y trozos de recuerdos perdidos. El líder encargado de la destrucción dirigió la mirada hacia Jordan, quien seguía tratando de consolar al dueño.
—¡Tú! Derriba eso —le ordenó al chico, señalando el mueble detrás de la barra. Las botellas, copas y vasos parecían ser el único rincón que aún no había recibido violencia.
—Yo no voy a romper nada —Jordan se opuso a formar parte de aquella catástrofe.
—Bien