Jordan aceleró para darse a la fuga y ni siquiera se dio cuenta de que su sombrero había volado de su cabeza. En medio del bullicio, Charlie alcanzó a verlo justo cuando subió a la motocicleta y un grito de alarma salió de su boca.
—¡Jordan! ¿A dónde demonios vas?
Pero Jordan ya estaba demasiado lejos para escuchar. Charlie solo pudo ver cómo el sombrero del chico cayó al suelo. Se aproximó a éste y lo recogió, mirando el camino por el que Jordan había huido, maldiciendo en voz baja y tratando