Con una sonrisa en el rostro, la señora Victoria se dio la media vuelta al momento que le daba la espalda a Cristal. Siempre buscaba tratarla de la peor manera y si ahora era ella la que quería, no sería tan sencillo o al menos la haría sufrir solo un poco. Seguramente quería su libertada para divertirse con el hombre con el que había llegado y que no era muy diferente de ella. De la misma manera que Cristal, él quería pertenecer a la familia de los Lambert y ser él quien ayudara a Sandra