Mirando con sutileza cada uno de los movimientos del director del plantel, Cristal cruzó las piernas, ella se quedaría a ver cómo esa conversación seguía su paso. Ni él tenía derecho a decir más de lo que ella le había dicho decir ni ella tenía derecho de interceder más de lo que debía. Al final, ella seguía siendo la alumna del hombre que estaba ahí y del hombre que estaba por contestar del otro lado de la línea.
— ¿Enrique? —llamó su director mientras una sonrisa se dibujaba en el rostro de l