Con una sonrisa en el rostro, Cristal tomó su bolso para después, se acompañada por el señor Brown hasta la salida mientras platicaban de los nuevos planes que se iban a presentar en la empresa y con la ayuda de Cristal, siendo todo más fácil.
Finalmente el señor Brown abrió la puerta de su oficina dejando así, salir a Cristal con una sonrisa.
Ella lo había logrado, ella finalmente había dado lo mejor de ella misma y ahora, lograba ver resultados.
—Cuídate, Cristal —se despidió el señor Brown.