Y de esa manera las horas comenzaron a irse. Sin que, en otro lado del mismo mundo en el que Cristal, Leonardo y Cristal estaban sumergidos, Brandon no había logrado descansar ni un poco. Solo podía pensar en el día en que ya quería que llegara. Tenía tantos planes, todo lo que quería hacer era hacerle saber a Cristal que él había cambiado y que a diferencia de esos años, él estaba dispuesto a hacer lo que fuera para que ella pudiera darse cuenta que Brandon se había convertido en el hombre