Todo en su vida parecía ser perfecto; su madre lo amaba, su tía estaba dispuesta a dar la vida por él, la señora María, que no era precisamente su abuela de sangre, era la típica abuela que lo mimaba aun cuando se equivocaba; y finalmente, tenía a Wyatt, a quien pensó que era su padre, que ahora se daba cuenta que nunca fue nada de él. Quienquiera que conociera a ese hermoso ángel diría que su vida era perfecta y por supuesto, estaba feliz con la vida que tenía. Sin embargo, había un pequeño pr