DÍA 2 – Siete Reinos)
Desperté con el golpe seco de nudillos en la madera y el hedor agrio de perfume barato mezclado con cerveza derramada.
«¡Crescent! Levanta el culo. El show empieza a las veinte. Esta noche piden a la Seductora».
Mi cabeza se levantó bruscamente de la mesa pegajosa donde al parecer me había quedado dormida. El vestuario entró en foco: luces parpadeantes en el espejo roto, perchas llenas de tangas de lentejuelas y boas de plumas, el bajo thump del bajo ya vibrando a través d