Caballero Creciente:
En el momento en que Vann salió del comedor, algo dentro de mí cambió… se transformó. Al principio pensé que solo era el vacío por su ausencia, el extraño silencio que dejaba tras de sí al abandonar la habitación. Pero esto era diferente. Esto estaba mal de una forma que no tenía nada que ver con la añoranza, nada que ver con él.
La presión en el aire se espesó contra mi piel, se filtró en mis huesos como agua fría empapando la tela. Mis dedos se aferraron con fuerza al bor