Crescent Knight
El cielo estaba pálido esa mañana mientras yo permanecía en el centro del cementerio de la manada Fang, vestida completamente de blanco de pies a cabeza. Mis manos estaban entrelazadas frente a mí, como si ese simple gesto pudiera impedir que me temblaran hasta deshacerme por completo. Habían pasado tres días desde que llegamos: tres días llenos de preparativos, de tradiciones antiguas, de miradas que me seguían a todas partes. Tres días en los que los lobos de la manada me obse