Mundo ficciónIniciar sesiónLa voz de Jacob sonó amenazante en el corredor de aquel hospital.
—No me hagas darte una bofetada como si fuera una niña —regañó a Connor—. Sé que estás desesperado, pero tienes que calmarte, porque los médicos no van a trabajar más rápido solo porque tú estés dando gritos en la sala de espera. ¿Me entiendes?
Connor se soltó de él y se mesó los cabellos.







