Mundo ficciónIniciar sesiónQuizás segundos antes el rostro de Baby se había llenado de desesperación, pero en cuanto lo escuchó decir aquello, su expresión se convirtió en una máscara de piedra.
—Es una maldita broma, ¿verdad? —preguntó mientras las lágrimas caían por sus mejillas—. ¡Dime que es una broma porque no es posible que yo haya podido equivocarme tanto contigo!
Lo vio desviar la mirada y respirar







