Mundo ficciónIniciar sesiónNunca, ni en un millón de años, Connor esperaba recibir aquella llamada, a pesar de que Ordaz estaba en sus números de contacto. Habían sido cercanos, pero desde hacía meses que la cuenta Ordaz la llevaba Jacob Lieberman, porque Connor no quería tener ningún vínculo directo con él que pudiera afectar el caso.
Sin embargo aquella mañana, justo un día antes del juicio y mientras regresaban de Napa, el telé







