Mundo ficciónIniciar sesiónNadie tenía que decirle que estaba haciendo lo correcto, Connor lo sabía. De pie en la sala de abordaje del aeropuerto de Bilbao, esperando el vuelo 4582 de American Airline hacia Los ángeles, Connor sabía que hacía lo correcto marchándose.
Por más que le doliera, Malía no era su mujer, y Sam no era su hijo. Ellos solo eran el espejismo con que su cerebro se deleitaba torturándolo.
Miró con impaciencia su reloj, faltaban solo quince minutos para que comenzaran a abordar. Y ent







