Al llegar al edificio, Azzael tomó a Agatha en sus brazos, mientras ella blanqueaba los ojos.
¿Es de verdad? Azzael ¿no me dejarás caminar nunca más?
No, si puedo cargarte, no caminaras
Ash – Agatha se rindió, llegando al departamento Azzael la dejó en la cama –
Iré por los medicamentos que te recetó la doctora, vuelto de inmediato, Anna las dejo, no dejes que haga nada. – Azzael salió abriendo el espacio, Agatha y Anna se miraron y negaron con la cabeza –
¿Quieres un té?
Si, me encantaría – La