Capítulo 50: Ella no es una perita en dulce.
SĀO PAULO.
—Muy bien Evaluna ya tú lo decidiste, lo nuestro se terminó, perfecto no te ruego más, así sienta que me estoy desgarrando por dentro no pienso buscarte más.
Me voy de este apartamento y no regreso más.
Tomo mi abrigo que ya está seco, abro la puerta cuando me tropiezo en la entrada con Édgar Miguel.
—Buenos días.
—Buenos días, tú eres Juan Carlos, por fin te conozco en persona, ¿puedo pasar?
—Sí claro, igual ya me iba, pero te informo que Evaluna n