55 - Otro enfrentamiento con Lucrecia.
Anaís caminaba con paso firme hacia la salida de la mansión Guerrero, sus pensamientos aun revoloteando en torno a Jorge y el dolor que había presenciado. Sin embargo, no había avanzado mucho cuando se encontró con Lucrecia en el camino. La mujer llevaba un vestido entallado y una sonrisa radiante de suficiencia que la hacía ver como si estuviera desfilando en una alfombra roja en lugar de estar frente a una tragedia.
— Vaya, vaya, Anaís Santana — dijo Lucrecia con tono agudo, atrayendo la aten