45 - Debes creerme...
De vuelta en su casa, Jorge se encontraba sentado en el salón, su mente dividida entre el caos en la comisaría y el vacío que sentía desde que Anaís lo había dejado. Su abuela, Matilde, lo observaba desde la cocina, finalmente rompiendo el silencio.
— ¿Qué vas a hacer ahora? — preguntó con suavidad —. Anaís no volverá contigo, lo sabes, ¿verdad?
Jorge soltó un suspiro, cansado de escuchar las mismas palabras una y otra vez.
— Eso no es asunto tuyo, abuela.
Matilde, sin embargo, no se dejó intim