Mundo ficciónIniciar sesiónGrasya negó con la cabeza rápidamente, como si intentara calmarlo antes de que hiciera algo terrible.
—No fue Perseia. No me dijo nada.—Si no fue ella… entonces ¿quién? ¿Cuál de mis hombres me traicionó? —Los ojos le brillaron. Si alguien bajo su mando había filtrado la verdad, haría que el subjefe le arrancara la lengua de la garganta.Grasya lo estudió en silencio.—Helios… ¿alguna vez se te ocurrió que quizá nadie me dijo nada en absoluto?Él f






