Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl recuerdo se disolvió, dejándolo jadeando. El dolor en el pecho era peor ahora… como garras afiladas rascando líneas lentas y profundas derecho a través de su corazón. Ella le había dicho que lo echaba de menos. Le había rogado cinco minutos de su tiempo. Y él la había despachado como si fuera basura.
¿Ahora?No obtenía nada.Ni un solo mensaje. Ni una llamada perdida. Ni siquiera un estúpido «buenos días».Nada.—Dios… no… —Las lágrimas se desbo






