Mundo ficciónIniciar sesiónCara mia.
Grasya sabía exactamente lo que significaba. Mi querida. Mi amada.El murmullo grave y áspero de Helios al pronunciar esas dos palabras hizo que su corazón golpeara contra las costillas tres veces más rápido. Pero no era momento de perderse en el ritmo de su propio pulso. No cuando él se desangraba frente a ella.Recorrió la habitación con la mirada, desesperada.—¿No deberíamos llevarlo ya al hospital? —La voz le salió deshilachada, sin ancla.






