Cap. 38: Castillo de naipes
Los tres ingresaron a la habitación de Beta Luna, ella se encontraba con mucho dolor en su cuerpo, el Dr. González ofreció un calmante para controlar el dolor. Beta Luna sentía tanto dolor que aceptó esta vez sin dudar, anteriormente siempre se negó a cualquier tipo de medicación pero su dolor era tan extremo que accedió. Le explicó que le daría un calmante homeopático que él mismo había preparado y luego de que el dolor ceda retirarían los yesos, saco una pequeña botella con un contenido verde