Molly
Lo más doloroso de perder a alguien es que ni siquiera hay chance de decir adiós. Hacía semanas que no hablaba con mi padre, el mismo nunca fue perfecto pero siempre estuvo ahí y solo por estar ahí me desgarra tanto su partida.
Mi respiración se dificulta cada vez que le pienso, que recuerdo su sonrisa y sus abrazos repentinos. Aún no creo que cuando le llame ya no esté para responderme, que cuando le necesite no esté para mover tierra y mar por mí, jode y arde el afrontar que está muert