Tohbías
La palidez de Molly me hace correr hasta su sitio tras ubicar a mi hijo en el suelo. Llego en segundos a su lugar cuando ella cae inconsciente en mis brazos. Suelto maldiciones y empiezo a gritar por ayuda médica. Mi padre se encamina a mi dirección, pero busco un lugar donde recostarla. La levanto en mis brazos y la pongo sobre un sofá que había cerca.
Todos a nuestro alrededor nos miran curiosos y tomo el celular que había caído de sus manos y mi padre me lo tiende. Un sabor amargo me