Molly
Abro mis ojos sintiéndolos pesados, casi pasé la noche entera en vela esperándolo llegar y el muy desgraciado se apareció a las tres de la madrugada. ¿Para qué mierda quiso que mi hijo viniera con él? Ni siquiera pasó tiempo con él.
Suspiro con cansancio contando hasta diez para no gritarle hasta del mal que se va a morir frente a Tohb. Salgo fuera tras darme una corta ducha, el ruido de la señora Maddison en la cocina me hace sonreír.
—Señorita Molly que bueno verla de nuevo —habla con