57. Papá
El teléfono de Andrea vibró en su bolsillo por enésima vez. Otro mensaje de Alberto. Lo ignoró, como había hecho con la llamada perdida de la noche anterior, porque no pensaba volver a verlo en su vida.
Su mente estaba muy ocupada con el presente y no quería dedicarle más tiempo a eso.
Cuatro horas en auto era suficiente para imaginar una escena donde abría la puerta del acompañante y empujaba a su hermana mayor a través de ella.
—No me mires as. Me asustas. Te pones como Efra cuando está pl