47. Razones
Andrea tomó asiento en el enorme sofá estilo isabelino del siglo diecinueve en el salón de la tía Viv. Lo había pensado mucho antes de pedirle permiso a Alberto, pero este la sorprendió cuando aceptó de inmediato, como si agradeciese aquel pretexto para sacarla de allí.
Sin embargo, tenerla frente a ella con su famosa mirada escrutadora mientras sostenía una taza de té, le reveló que cometió un error. Era una mujer perspicaz y las endebles evasivas que usó con su familia no funcionarían con ell