30. Kir Royal y una amiga
Unas horas más tarde, bajaron con una sonrisa enorme. Para sorpresa de Andrea, la dulzura de Alberto no desapareció el resto del día. La instó a acompañarlo a la cena que de manera tan improvisada se comprometió, mediante besos y palabras dulces que la hicieron recordar sus mejores momentos juntos.
El hotel no tenía demasiadas parejas jóvenes hospedadas, así que Alberto decidió posponer el viaje hasta la mañana siguiente y divertirse un poco.
Una mujer morena y demasiado segura para el gusto de