26. Como un idiota
Javier se reclinó en el asiento trasero del auto, su mirada fija en la pantalla de su teléfono. Las imágenes de la boda de Andrea y Alberto Villanegra inundaban su feed con publicaciones de Efraín mostrando la ceremonia, como una burla cruel que golpeaba su corazón.
El aire en el asiento trasero del auto se volvió sofocante, y el nudo en su garganta amenazaba con ahogarlo. La rabia y el dolor se mezclaban en una espiral de emociones que le revolvían el estómago.
«Me utilizó. Todo fue un juego