21. Revelaciones
Andrea se removió inquieta en su asiento. La distancia que se había abierto con Alberto en las últimas semanas era cada vez más angustiante y lo que antes eran conversaciones interminables, se redujo a breves llamadas cargadas de silencios incómodos.
La incertidumbre la carcomía por dentro, pero se negaba a admitir que algo andaba mal en su relación, al igual que con Lucía, después de contarle sobre su compromiso y planes de boda.
Sabía que su amiga tenía razón, ese secreto podría estallarle en