22 pero ¿como?

El silencio flotaba por el aire, siendo interrumpido por un pequeño “PIP” que dejaba en claro que la mujer de cabello negro solo estaba durmiendo, aunque se viera tan intente como un muerto, Lukyan llevaba más de una hora en silencio, repartiendo miradas entre Dasha y Vladimir, quien solo veía a la pelinegra como si nadie más existiera, al tiempo que acariciaba su mano.

— ¿Hace cuánto? — indago al fin el ma

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