21 Es tiempo.
El cielo se oscureció, tan rápido como el trueno lo ilumino, el ¡No! que Eleonor no pudo gritar, lo lanzo el cielo, mientras la joven quedaba de pie, con su lengua adormecida, su cuerpo rígido y su corazón doliendo.
— ¿Qué? — murmuro Felicia y de forma inconsciente se alejó del rey y se ocultó tras Cameron.
— Eso es imposible, descabellado. — replico apretando los dientes Elías, porque el duque sabía que si Felicia fuera la compañera de Marko, él mismo la hubiera escoltado aquella noche, no ant