Capítulo 11. Ángel está satisfecho de nuevo
“Tu pene está erecto Roy, ¿lo hacemos ahora?” Ángel preguntó entre jadeos en busca de aire.
“Tía, ¿no quieres que te lama la vagina primero?” —preguntó Roy, cuya respiración también era entrecortada, controlada por la lujuria.
“No es necesario, mi vagina se siente húmeda aunque esté en esta piscina”. Angel respondió y entonces sus labios tocaron y aplastaron los labios de Roy.
Por un momento se vieron sus labios entrelazados, luego sus lenguas entrelazadas. Ambos ardían cada vez más de pasión