—No, gracias —Patricia negó con la cabeza.
Ella y Manolo nunca habían estado juntos por amor, simplemente porque cada uno obtenía algo del otro. Ahora llevaban mucho tiempo sin contacto, no tenía sentido seguir enredándose en esa historia.
Además, Manolo estaba a punto de casarse. ¿Qué derecho tenía ella para entrometerse de repente?
Mejor derribar diez templos que arruinar un matrimonio.
Separar a Manolo de su matrimonio sería algo despreciable que ella jamás haría.
—¿No lo amas? —preguntó Laur