—¡Laura, ¿qué haces ahí parada? ¡Date prisa y ve al hospital! —Jenny, temiendo que Miguel aún no hubiera superado a Laura, intentó alejarla rápidamente.
Laura, consciente de la grabadora que llevaba consigo y preocupada de que Miguel la descubriera, se apresuró hacia la salida. Lo primordial era proteger la evidencia, además de que debía cuidar a Santiago, quien después de todo había sido apuñalado por su causa.
—Mario, baja al herido y deja que la señorita Sánchez se las arregle por su cuenta —