Momentos después, abrió el mensaje. Era un selfie de Jenny.
En la pared detrás de ella colgaba una foto de boda manipulada digitalmente de ella con Miguel. Cuando Jenny la había colgado, Miguel se había burlado de ella. A ella no le importaban sus burlas, solo quería pasar el resto de su vida con él.
Debido a su insistencia, esa foto había permanecido allí durante tres años. El día que se mudó, con las prisas, olvidó quitarla y destruirla.
No esperaba que apenas divorciados, Jenny ya se hubiera