Jenny, recostada sobre su pecho escuchando los latidos de su corazón, sintió un momento de emoción que inexplicablemente le humedeció los ojos.
Si no se hubiera enamorado de Miguel, habría aceptado la propuesta de Luis de inmediato, pero simplemente no podía hacerlo.
El silencio de Jenny le rompió el corazón a Luis, quien a pesar de saberlo desde hace tiempo, tontamente había mantenido una pequeña esperanza de que tal vez, solo tal vez, ella decidiría estar con él.
—Luis... yo... —Jenny percibió