Miguel consideró llamar al número. Sin embargo, al momento escuchó el tono de ocupado. Frunció el ceño y volvió a intentar, con el mismo resultado.
Sonrió amargamente. Laura nunca lo decepcionaba, incluso cuando se equivocaba actuaba con total convicción. Ya que lo había bloqueado, no se molestaría en buscarla - ajustarían cuentas cuando volviera.
En ese momento sonó su teléfono. Al ver que era Emiliano, apretó los labios. ¿Laura había ido a quejarse de nuevo? Seguramente venía a regañarlo. Los