Si le prestara un mínimo de atención, habría notado que no tuvo su periodo el mes pasado.
—¿Me estás reprochando que no te presto suficiente atención? —Miguel se presionaba la frente, pero la sangre seguía fluyendo. Estaba de mal humor.
Que su esposa legal le abriera la cabeza durante un intento de intimidad... ¿dónde quedaría su dignidad si esto se supiera?
Laura miró su frente y, sin querer discutir más, se dirigió rápidamente al vestidor.
Volvió pronto con ropa casual que la hacía lucir joven