Y no era la única amante de Carlos.
Si Lina no hubiera intentado golpearla, jamás habría revelado ese secreto. No le gustaba provocar conflictos con esa pareja.
— ¿Hablas en serio, Laura? — Lina la miraba con un odio capaz de despedazarla.
Conocía el secreto de su padre y, en lugar de decírselo discretamente, lo exponía justo ese día para humillarla. Esa chica tenía una astucia realmente siniestra.
— Dije la verdad y no me crees. ¿Qué puedo hacer? ¿Despertar a alguien que finge dormir? — Laura s