Gloria, inconscientemente, extendió su mano y abrazó a Miguel como lo hacía su hermano cuando era joven.
Miguel se congeló y escuchó una voz suave. "Ella estaría feliz si supiera que la ama".
Gloria estaba a punto de irse.
De repente...
Miguel la abrazó fuertemente y susurró en su oído: "Lo siento, Melissa. Te quiero tanto, Melissa".
Gloria se dio cuenta de que ella y la mujer que él amaba compartían una cicatriz en la frente y le habían dicho lo mismo. Por eso, Miguel la consideraba como la mu