Los golpes se escuchan con fuerza, varias cosas son destruidas en la habitación porque los dos se están golpeando como los animales salvajes que son, por lo que, yo miro a mi alrededor y usando la sábana porque Noah ha destruido mi ropa, salgo de la habitación sin importarme que por estar descalza me he cortado.
El dolor al caminar es fuerte, pero, las ganas de marcharme lejos de estos malnacidos hace que corra tan rápido como sea posible, siendo abrigada por unas sábanas. Atrás, dejo el ruido