Mundo de ficçãoIniciar sessãoSabiendo que debo averiguar si debo entrar en pánico o no, corro por la casa intentando encontrar a Eva, quien está arreglando la habitación donde desperté.
— ¡Eva! — grito asustándola.— Por Dios, señora, ¿Cómo puede tener tanta energía cuando estuvo sin moverse por tanto tiempo? — pregunta Eva confundida.— Eva, por favor, dime algo, ¿tú has estado cuidándom






