Lilia.
No podía creer que el hijo de Richard Collins trató de contratar a Chris para que fuera su sicario.
Los días seguían pasando y yo estaba cada vez más confundida en cuanto a mis sentimientos. Quería ver a mis padres, sí, pero mi corazón latía rápidamente al ver a Chris, incluso me ponía nerviosa escuchar su voz.
Lo peor era que no había pasado más nada entre nosotros desde aquel "castigo" que terminó gustándome más de lo que esperaba.
Las puertas se abrieron de golpe, sobresaltándome.
—Te